miércoles, 5 de octubre de 2016

Bollos suizos

Ingredientes (para 18 piezas)
500 gramos de harina de fuerza
250 ml de lehe
2 huevos
90 gramos de azúcar
5 gramos de sal
Levadura fresca
80 gramos de mantequilla

Para decorar
1 huevo batido
Azúcar
Agua


Para comenzar, preparamos el fermento de los bollos suizos. Para ello disolvemos 100 gramos de harina en 100 ml de leche, añadimos la levadura y la dejamos fermentar en un lugar fresco y seco, tapado con un paño de cocina o con un film transparente durante una hora aproximadamente.


Una vez transcurrido ese tiempo, añadimos el resto de la harina y la leche, los huevos, el azúcar y la sal y amasamos bien todos los ingredientes con las manos o una amasadora. Después, trabajamos la masa sobre la mesa y vamos incorporando la harina que sea necesaria hasta tener una masa flexible que no se nos pegue en las manos.



Una vez tengamos la masa lista, añadimos los 80 gramos de mantequilla en cuadraditos pequeños a temperatura ambiente y amasamos nuevamente para integrar la mantequilla. Volvemos a añadir harina si lo consideramos necesario.



Una vez la masa esté lista, la colocamos en un recipiente con el fondo enharinado, la cubrimos con un paño de cocina y dejamos que leve unas dos horas.



En este tiempo, la masa habrá duplicado su tamaño. Sacamos la masa del recipiente, la golpeamos contra la mesa de trabajo y la volvemos a amasar.



Cortamos porciones de unos 60 gramos de masa aproximadamente para que los bollos salgan del mismo tamaño. Una vez las porciones estén listas, las amasamos ligeramente y las boleamos para que tengan forma de pelota.



Colocamos las bolas en una bandeja de horno sobre papel de hornear dejando espacio entre ellas porque crecerán en el horno. Las cubrimos con un paño de cocina o papel film y dejamos que la masa leve una segunda vez durante una hora aproximadamente.



Una vez los bollos estén listos, les hacemos un corte en forma de cruz con unas tijeras o un cuchillo bien afilado.

En un bol, ponemos un montón de azúcar con unas gotas de agua y mezclamos bien para conseguir una masa grumosa.


Ponemos el azúcar en el hueco que hemos creado con las tijeras y pintamos los bollos con huevo batido. Precalentamos el horno a 200 grados centígrados. Transcurridos diez minutos, volvemos a pintar los bollos suizos con huevo batido.



Horneamos los bollos unos 12 o 13 minutos a 200º, hasta que veamos que están bien dorados. Una vez listos, los sacamos del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla.




Una vez fríos ya están listos para comer. Se pueden congelar envueltos en papel film de forma individual y descongelándolos envueltos en un paño de cocina cuando queramos comerlos (retirándoles el plástico previamente).

Receta de María Lunarillos.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Patatas cajún


Ingredientes
4 patatas de piel fina
Aceite de oliva
2 cucharaditas de pimentón dulce
2 cucharaditas de cebolla en polvo
2 cucharaditas de ajo en polvo 
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de albahaca seca
½ cucharadita de tomillo seco
¼ de cucharadita de pimienta blanca
¼ de cucharadita de pimienta negra
¼ de cucharadita de cayena en polvo o pimentón picante
 ¼ de cucharadita de comino





Pelamos las patatas y las lavamos. Las cortamos en gajos grandes. Si las patatas son nuevas o tienen la piel fina no es necesario pelarlas: las lavamos bien y las cortamos porque podemos comerlas con piel.





En un bol grande colocamos la mezcla de todas las especias.




Añadimos aceite de oliva a nuestro gusto para crear una pasta en la que rebozaremos las patatas. Revolvemos para que las patatas se impregnen bien.




Las colocamos en una bandeja para hornear o bien sobre la bandeja del horno forrada con papel vegetal sin que se apilen unas encima de otras. Las metemos en el horno precalentado a 220 grados durante 35 o 40 minutos, hasta que estén listas.

La receta original es de Isasaweis. Podéis seguir el paso a paso de la receta en este vídeo.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Costillas al horno con salsa barbacoa

Ingredientes para el adobo de las costillas

3 cucharadas de pimentón dulce
1 cucharada de pimienta molida
2 cucharaditas de sal
Media cucharadita de comino
Media cuyaradita de cayena molida
Aceite de oliva



Mezclamos las especias con el aceite de oliva para crear una pasta y la frotamos sobre los costillares con ayuda de las manos.



Envolvemos los costillares en papel film y los metemos en el frigorífico entre cuatro y veinticuatro horas.

Entre tanto, podemos preparar la salsa barbacoa.
Ingredientes para la salsa barbacoa de Jamie Oliver

200 gramos de azúcar
200 ml de ketchup
4 cucharadas de salsa Worcestershire
2 cucharadas de mostaza de Dijon
El zumo de dos naranjas
200 ml de zumo de manzana
100 ml de bourbon u otro licor (en mi caso, utilicé Brandy)
Unas gotas de tabasco



Ponemos todos los ingredientes de la salsa en una cazuela y la llevamos a ebullición durante unos 10 minutos. Desespumamos si vemos que es necesario. Si la salsa queda demasiado líquida, podemos añadir un poco de maicena disuelta en agua para espesarla.


Colocamos las costillas en una bandeja de horno con la carne hacia arriba y las cubrimos con papel albal. Las horneamos a 200 grados durante 30 minutos. Pasado este tiempo, las sacamos, las untamos con salsa barbacoa y horneamos otros 30 minutos con papel albal. Transcurrida la media hora, les damos la vuelta una última vez, las pintamos con salsa barbacoa por el otro lado y las horneamos entre 10 y 15 minutos sin papel albal para que se doren.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Tarta de mango, plátano y coco

Ingredientes
Un mango mediano maduro
Dos plátanos maduros
50 gramos de coco rallado
Dos huevos
225 gramos de mantequilla en pomada
150 gramos de azúcar
225 gramos de harina
Un sobre de levadura
Una cucharadita de extracto de vainilla

Para el relleno
200 gramos de queso tipo Philadelphia
25 gramos de azúcar
El zumo de medio limón




Batimos el mango y lo reservamos. En otro recipiente, trituramos los plátanos y los mezclamos con la mitad del puré de mango y la chucharadita de vainilla.










Batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener un compuesto espumoso.





Añadimos los huevos (uno a uno) a la mezcla de azúcar y mantequilla.













Agregamos a la masa de nuestro bizcocho el puré de plátano y mango junto con los 150 gramos de azúcar y los 50 gramos de coco rallado. Mezclamos bien para que los ingredientes se integren.







Tamizamos e incorporamos la harina junto con la levadura.




Engrasamos un molde con aro desmontable (o bien usamos un molde de silicona), vertemos la masa y lo introducimos en el horno precalentado a 180 grados durante 45 minutos aproximadamente.



Cuando el bizcocho esté frío, lo dividimos en dos partes, ayudándonos de unos palillos como guía para no torcernos con el cuchillo.





Batimos los ingredientes del relleno y añadimos la mitad del puré de mango que habíamos reservado al principio. Rellenamos la tarta con esta mezcla y le volvemos a poner la tapa. Decoramos con azúcar glacé espolvoreada.



jueves, 18 de agosto de 2016

Tarta fría de café y nata

Ingredientes

Para la base
130 gramos de galletas digestive
75 gramos de mantequilla
2 cucharaditas de Nescafé

Para la crema de café
200 gramos de queso Philadelphia
200 ml de nata para montar
120 gramos de azúcar
3 cucharadas de café
2 cucharadas de Baileys, brandy u otro licor
3 hojas de gelatina
3 cucharadas de leche
Para la crema de nata
200 gramos de queso Philadelphia
200 ml de nata para montar
90 gramos de azúcar
3 hojas de gelatina
5 cucharadas de leche
Cacao para espolvorear

Empezamos preparando la base de galletas. Para ello, trituramos las galletas, las mezclamos con la mantequilla en pomada y el café y la colocamos en la base de un molde con ayuda de las manos. Reservamos en el frigo.



Hidratamos 3 hojas de gelatina en agua fría. Montamos la nata (que debe estar bien fría) con ayuda de unas varillas eléctricas y reservamos en el frigo.











Preparamos la crema de café mezclando el queso, el azúcar y el café. Agregamos el licor y volvemos a mezclar los ingredientes con unas varillas o con la ayuda de la batidora.




Ponemos en un cazo las tres cucharadas de leche y, cuando empiece a hervir, escurrimos las hojas de gelatina, retiramos el cazo del fuego y las añadimos a la leche. Mezclamos con una cuchara.


Añadimos la nata montada a la crema de café con movimientos envolventes. Cuando la leche se haya enfriado ligeramente, la añadimos a la crema.



Vertemos la crema de café en el molde sobre la base de galletas, la cubrimos con papel film y la metemos en el frigorífico unas dos horas, hasta que la capa se haya solidificado.




Una vez la primera capa esté lista, preparamos la crema de nata. Para ello, volvemos a montar la nata por un lado. Por otro, mezclamos el queso Philadelphia con el azúcar y, una vez listo, unimos ambas preparaciones.




Calentamos cinco cucharadas de leche en un cazo y, cuando empiece a hervir, la retiramos del fuego y añadimos tres hojas de gelatina previamente hidratadas. Cuando la leche esté templada, la vertemos en el bol junto a la crema de nata.




Cuando esté lista la crema de nata, la vertemos en el molde de nuestra tarta sobre la capa de café y volvemos a meterla al frigo (tapada con un papel film) durante un par de horas, hasta que esté lista.






Cuando la tarta se haya solidificado, espolvoreamos cacao por encima o añadimos la decoración que queramos y... ya está lista para comer.

martes, 9 de agosto de 2016

Risotto con champiñones y pimiento verde

Ingredientes
1 vaso pequeño de arroz por persona
1 vaso de vino blanco
2 vasos de caldo de pollo por cada vaso de arroz
Cebolla
Champiñones
Pimiento verde
Aceite de oliva
Mantequilla
Queso parmesano o grana padano
Sal





Echamos un chorro de aceite de oliva y una cucharadita de mantequilla en una sartén. Rallamos media cebolla y el pimiento verde picado en cuadritos pequeños y dejamos que se poche.



Mientras tanto, vamos cortando los champiñones en láminas finas (podemos añadir tantos como queramos). Cuando el pimiento y la cebolla estén pochados, añadimos los champiñones a la sartén.





Cuando todos los ingredientes de la sartén estén bien cocinados, añadimos el arroz y le damos vueltas.








Vertemos el vaso de vino blanco y seguimos dándole vueltas al risotto con la cuchara de madera.




Una vez que el arroz haya absorbido todo el vino blanco, vamos añadiendo poco a poco el caldo de pollo sin dejar de remover. Echamos una pequeña cantidad y (sin dejar de dar vueltas) dejamos que el arroz absorba bien el líquido antes de volver a añadir caldo. Podemos probarlo y ajustar de sal y pimienta.




Es importante no dejar de darle vueltas al arroz durante todo el tiempo para conseguir que suelte el almidón y quede con una textura cremosa.


Una vez transcurridos unos 20 minutos, cuando el arroz ya esté cocinado, añadimos una nuez de mantequilla y queso parmesano o grana padano a nuestro gusto. Integramos bien los ingredientes y dejamos reposar fuera del fuego unos minutos antes de servir.




Podemos preparar una ensalada de tomate, mozzarella, albahaca y aceite de oliva para acompañar a nuestro risotto.





El arroz debe quedar cremoso, pero no caldoso, y con mucho sabor.