lunes, 16 de enero de 2017

Rollo con crema de castañas



Ingredientes

Para el bizcocho
150 gr de azúcar
150 gr de harina
6 huevos

Para la crema de castañas
250 gr de castañas
30 gr de azúcar moreno
125 ml de leche
150 ml de nata para montar
4 cucharaditas de azúcar glas
1 pizca de sal

Para la trufa
350 gr de nata para montar
140 gr de chocolate negro con 70% de cacao
30 gr de miel
Unas gotas de esencia de vainilla
Galletas María



Comenzamos haciendo la crema de castañas. Para ello, lavamos las castañas y las secamos bien. Con un cuchillo de punta hacemos un corte longitudinal en cada una de las castañas con cuidado de que no se nos resbalesn.


Ponemos las castañas en un bol con agua y las cocemos en el microondas unos 20 minutos hasta que estén blandas. También las podemos cocer en un cazo en el fuego. Una vez listas, las escurrimos y retiramos con un cuchillo la cáscara y la piel.




En un cazo hervimos durante 20 minutos la leche, las castañas y el azúcar con una pizca de sal.





Trituramos la crema de castañas con una batidora y dejamos enfriar.



Una vez frío, montamos 150 ml de nata bien fía con el azúcar glas y añadimos el puré de castañas. Mezclamos bien todos los ingredientes.







Una vez listo, reservamos en la nevera.



Pasamos ahora a preparar el bizcocho. Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve. Reservamos.





Mezclamos las yemas con el azúcar y las batimos. Añadimos la harina tamizada y después las claras.



Vertimos la masa del bizcocho en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y la extendemos bien. La metemos al horno precalentado a 180 grados unos 10 o 12 minutos, hasta que la superficie esté dorada.









Una vez horneado, sacamos el bizcocho del horno y lo volcamos sobre un paño de cocina limpio. Retiramos el papel sulfurizado con cuidado y lo enrollamos sobre sí mismo. Podemos echar unas gotitas de agua sobre el bizcocho si vemos que es difícil de manejar.








Una vez enrollado, lo dejamos que se enfríe para que coja la forma deseada.



Finalmente, preparamos la trufa para la cobertura. Para ello, hervimos la nata con la miel y la vainilla y retiramos del fuego. Agregamos el chocolate poco a poco y removiendo bien y dejamos que se enfríe en la nevera unas 5 horas. Pasado este tiempo, montamos la trufa con varillas eléctricas y reservamos en el frigorífico.



Cuando el bizcocho se haya enfriado, lo desenrollamos y lo cubrimos con la crema de castañas. Lo volvemos a enrollar, sin apretar demasiado, y cortamos los dos extremos.







Cubrimos todo el rollo con una fina capa de trufa.


Trituramos unas galletas María y las espolvoreamos en ambos lados del pastel, dejando la parte de arriba para decorar con la trufa.




Finalmente, ponemos el resto de la trufa en una manga pastelera y decoramos el rollo con rosetones de trufa.
Receta: Revista Saber cocinar, número 33

martes, 3 de enero de 2017

Galletas de navidad

Ingredientes

600 gr de harina
250 gr de azúcar moreno
130 gr de mantequilla
2 huevos
5 cucharadas de leche
2 cucharaditas de jenjibre molido
1 cucharadita de canela molida
1 cucharadita de clavo molido
Azúcar glas para decorar




Derretimos la mantequilla a temperatura ambiente o en el microondas a baja potencia. Meclamos en un bol la mantequilla con el azúcar moreno.




Añadimos la harina y las especias y mezclamos bien los ingredientes con ayuda de un tenedor.





Nos encontraremos con una masa de consistencia similar a unas migas gruesas.




En otro bol, cascamos los huevos, los batimos y añadimos la leche.



Añadimos la mezcla de huevos y leche a nuestras "migas" y mezclamos bien para formar una bola de masa ayudándonos de las manos o bien de una amasadora eléctrica.

Se trata de una masa pegajosa y bastante difícil de trabajar. Si ves que los ingredientes no se acaban de integrar bien (como me pasó a mí) añade un poco más de mantequilla para formar la masa y trabájala primero con las varillas eléctricas y después con las manos. Cuando hayamos formado una bola, la envolvemos con papel film y la metemos en el frigorífico unos 45 minutos.



Una vez la masa se haya endurecido, la estiramos con ayuda de un rodillo (y enharinando bien la superficie de trabajo) y cortamos nuestras galletas con ayuda de cortapastas. En este caso, yo opté por un árbol de navidad y una estrella.








Precalentamos el horno a 180 grados y ponemos las galletas en una bandeja de horno sobre una lámina de silicona o papel de hornear.


Una vez el horno esté caliente, horneamos las galletas unos 10 o 12 minutos, hasta que veamos que las galletas empiezan a dorarse.



Cuando estén doradas, sacamos las galletas del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla.





Una vez frías, las espolvoreamos con azúcar glas y las guardamos en una caja para que se conserven mejor.
Fuente: libro Deliciosa Navidad de RBA


lunes, 26 de diciembre de 2016

Semifrío de turrón con crocanti de almendras

Ingredientes

100 gramos de galletas María
50 gramos de mantequilla
200 gramos de turrón de Jijona
250 mililitros de nata para montar
1 huevo
150 mililitros de leche
25 gramos de azúcar
5 hojas de gelatina neutra



Picamos las galletas María con ayuda de una picadora. Si no tenemos, podemos utilizar una batidora normal o meterlas en una bolsa de plástico y machacarlas con un rodillo de cocina.


Derretimos la mantequilla en el microondas y, en un bol, mezclamos el polvo de galletas con la mantequilla. Ponemos esta mezcla en la base de un molde desmoldable de aro, presionando bien con ayuda de las manos. Esta será la base de nuestra tarta.




Ponemos las cinco hojas de gelatina (una a una) en un plato o bol con agua fría para que se hidraten.



Echamos la leche en un cazo en el fuego. En un bol aparte, batimos la yema del huevo con el azúcar y la incorporamos al cazo.





Añadimos el turrón a la mezcla de huevo, leche y azúcar y le damos vueltas hasta que se haya fundido completamente.






Mientras el turrón está en el fuego, montamos la clara de huevo a punto de nieve.





Cuando el turrón se haya fundido, lo retiramos del fuego y añadimos las hojas de gelatina hidratada una a una, dando vueltas con una cuchara. Una vez está crema se haya templado, añadimos la clara montada con movimientos envolventes para que no se baje.



Montamos la nata. Para hacerlo fácilmente deberá estar muy fría y nos ayudaremos de unas varillas o robot de cocina.





Agregamos la nata montada a la crema de turrón con movimientos envolventes y ya tenemos listo el semifrío de turrón.





Vertemos el semifrío sobre la base de galletas y lo dejamos enfriar en el frigorífico tres o cuatro horas, hasta que el líquido se haya solidificado.


Una vez la tarta esté lista, podemos preparar el crocanti de almendras. Para ello, picamos ligeramente las almendras enteras en la picadora sin que lleguen a hacerse polvo y, si no están fritas, las tostamos ligeramente en una sartén. Añadimos tres o cuatro cucharadas a la sartén y removemos continuamente hasta que las almendras se caramelicen. 






Dejamos que se enfríen ligeramente antes de ponerlas sobre la tarta como decoración.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Tarta de queso New York cheesecake estilo Jose Andrés con mermelada de moras

Ingredientes

Para la base
150 gramos de galletas María
50 gramos de mantequilla
10 gramos de azúcar

Para el relleno
600 gramos de queso Philadelphia
250 gramos de azúcar
3 huevos enteros
1 yema de huevo
1 cucharada sopera de zumo de limón
1 cucharadita de vainilla líquida







Trituramos las galletas María con una picadora, si disponemos de ella. Si no es así, podemos meterlas en una bolsa y machacarlas con un rodillo de cocina o similar.

Mezclamos el polvo de galletas con la mantequilla y el azúcar.





Colocamos la base de galletas en el fondo de un molde y lo introducimos en el horno a 160 grados unos 10 minutos.



En un bol, mezclamos el queso, el azúcar, los huevos y el zumo de limón. Batimos bien con ayuda de una batidora o de unas varillas para que se integren todos los ingredientes,




Añadimos una cucharadita de vainilla a la mezcla y batimos bien para obtener una crema.




Una vez horneada la base, sacamos la bandeja del horno y vertemos sobre el molde la crema de queso.


Metemos la tarta en el horno a 160 grados unos 40 minutos. En los últimos dos o tres minutos a mí me gusta poner el gratinador para que el azúcar se queme ligeramente y quede una superficie tostada, aunque es opcional.


El resultado de la tarta una vez horneada será similar a este. Podemos consumirla así o bien preparar una salsa, como voy a hacer a continuación. En mi caso, opté por una salsa de moras, pero puede ser de cualquier otro fruto del bosque o bien de chocolate. La tarta sin nada está igualmente buenísima.


Para preparar la mermelada ligera de moras, ponemos en un cazo unos 100 gramos de moras con unos 70 gramos de azúcar aproximadamente. La proporción de azúcar dependerá del grado de dulzor que nos guste. Dejamos que la mermelada se haga a fuego suave unos veinte minutos o media hora. Después retiramos del fuego y la vertemos sobre nuestra tarta de queso.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Magdalenas de calabaza y canela

 Ingredientes

200 gramos de calabaza pelada y troceada
200 gramos de azúcar
2 huevos
200 gramos de harina
140 ml de aceite de girasol
1 sobre de levadura
Canela
1 pizca de sal

Ponemos los trozos de calabaza en un cazo con agua hirviendo ligeramente salada. Hervimos hasta que esté blanda y la escurrimos.

En un bol, batimos los dos huevos con 180 gramos de azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina. Batimos la calabaza cocida y añadimos el puré a los huevos.



Añadimos el aceite de girasol y batimos bien. Agregamos la harina y la levadura y mezclamos bien para integrar todos los ingredientes.


Vertemos la mezcla en cápsulas de silicona o de papel. Rellenamos las cápsulas a la mitad.

Mezclamos los 20 gramos de azúcar restantes con canela en polvo y espolvoreamos esta mezcla por encima de las magdalenas. 



Precalentamos el horno a 180 grados y metemos las magdalenas en el horno unos 13 o 15 minutos hasta que estén bien doradas.



Una vez horneadas, colocamos las magdalenas sobre una rejilla para que se enfríen.   


Estas magdalenas son ideales como desayuno o merienda. Si las guardamos en una bolsa de plástico, aguantan varios días.