jueves, 13 de febrero de 2020

Vasitos de mousse de queso y arándanos

Ingredientes para la mousse de queso

3 hojas de gelatina
1 yogur griego
200 gramos de queso untar tipo Philadelphia
140 ml de nata para montar
60 gramos de azúcar
3 cucharadas de leche


Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría y reservamos. Mientras tanto, montamos la nata, que debe estar bien fría, con unas varillas eléctricas. Podemos montar 200 mililitros y reservar 60 para la segunda capa de nuestros vasitos, ya que la vamos a necesitar posteriormente. 


En un cuenco, mezclamos el yogur, el queso de untar y el azúcar. Incorporamos a la nata montada con las mismas varillas o con movimientos envolventes.


Calentamos la leche en el microondas y, una vez caliente, disolvemos en ella las hojas de gelatina, bien escurridas.



Una vez la leche se temple, la incorporamos a la mezcla interior con movimientos envolventes, para que no se nos baje la mousse.


Repartimos la mousse de queso en vasitos individuales y los metemos en la nevera. Mientras se enfrían, pasamos a preparar la segunda capa del postre.

Ingredientes para la mousse de arándanos

3 hojas de gelatina
125 gramos de arándanos
45 gramos de azúcar
100 gramos de queso de untar tipo Philadelphia
60 mililitros de nata montada
3 cucharadas de leche
1 cucharada de agua





De nuevo, volvemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría y, si no hemos reservado nata montada, montamos 60 mililitros. Reservamos.



Ponemos en una sartén al fuego los arándanos junto con el azúcar y la cucharada de agua a fuego vivo, hasta que comience a hervir.





Una vez esté hirviendo, bajamos el fuego y dejamos que se haga durante unos cinco minutos. Retiramos del fuego.



Cuando los arándanos se hayan templado un poco, los mezclamos con el queso tipo Philadelphia.



Trituramos el queso y los arándanos con ayuda de una batidora.



Para acabar, incorporamos el puré de arándanos y queso a la nata montada con movimientos envolventes o con ayuda de unas varillas.



Distribuimos esta segunda capa en nuestros vasitos y dejamos enfriar en la nevera antes de servir para que cojan consistencia.

Fuente: Una pincelada en la cocina

lunes, 13 de enero de 2020

Carrot cake sin harinas ni azúcares refinados

Ingredientes para el bizcocho
85 gramos de copos de avena
4 huevos
3 zanahorias
50 gramos de anacardos
50 gramos de almendras
85 gramos de dátiles sin hueso
10 higos secos
2 orejones
Esencia de vainilla
Jenjibre en polvo
Canela en polvo
Nuez moscada
Zumo de medio limón


Comenzamos batiendo los copos de avena hasta conseguir harina. Picamos también los frutos secos, con cuidado de no picarlos demasiado, ya que se pueden hacer mantequilla.




Mezclamos la harina de avena y el polvo de frutos secos en un bol. Separamos las claras de las yemas de los cuatro huevos y montamos las claras a punto de nieve. Reservamos en el frigorífico.











Picamos los dátiles, los higos y los orejones y los mezclamos con el polvo de harina y frutos secos. 










Incorporamos también la esencia de vainilla, el zumo de limón, las yemas de los huevos y las especias para hacer el bizcocho de nuestra carrot cake.






Pelamos y rallamos las zanahorias del tamaño que nos guste.






Incoroporamos la ralladura de zanahoria en la mezcla anterior.



Poco a poco y con movimientos envolventes, integramos las claras montadas a punto de nieve al resto de los ingredientes. Os daréis cuenta de que, lo que era antes una masa compacta y pegajosa, se va haciendo poco a poco más esponjosa.


Vertemos la mezcla anterior en el molde elegido para hacer nuestra tarta (que previamente habremos pintado con mantequilla o puesto un papel vegetal para hornear) y lo metemos en el horno precalentado a 180º durante 40 minutos.

Ingredientes para el frosting

200 mililitros de nata para montar
150 gramos de queso mascarpone


Transcurridos los 40 minutos de horneado (o bien cuando al introducir un tenedor, veamos que éste sale limpio), sacamos nuestro bizcocho del horno y lo dejamos enfriar. Vamos a preparar la cobertura de la tarta.



Para ello, montamos la nata bien fría con ayuda de unas varillas eléctricas o a mano y le incorporamos el mascarpone.



Vertemos la cobertura por encima del bizcocho (totalmente frío ya) y lo dejamos un par de horas en la nevera para que se enfríe bien.



Si queréis, podéis incorporar algo de azúcar a la cobertura de nata y queso, pero no es necesario, ya que la base es lo suficientemente dulce.


El resultado es una tarta buenísima, sin utilizar azúcar ni harina refinada y nos sirve también para aprovechar aquellos restos de higos u orejones que podamos tener en casa después de las navidades.
Fuente: No solo comida

jueves, 19 de diciembre de 2019

Galletas de jenjibre de Dani García

Ingredientes
1 huevo
260 gramos de harina
150 gramos de mantequilla
100 gramos de azúcar moreno
1 pizca de sal
5 gramos de canela en polvo
5 gramos de jenjibre en polvo
Azucar glass para decorar (opcional)



Derretimos la mantequilla ligeramente en el microondas y le añadimos el huevo. Batimos para mezclarlos.



Añadimos la harina tamizada, el azúcar moreno y la sal y lo integramos con ayuda de unas varilla o un tenedor.



Una vez la masa esté integrada, añadimos las especias y mezclamos bien. Cuando ya no podamos utilizar un tenedor, trabajamos la mezcla con las manos.



Hacemos una bola, la envolvemos en papel film y la metemos en la nevera durante una hora.



Transcurrido ese tiempo, sacamos la masa de la nevera, enharinamos la superficie sobre la que vamos a trabajar y estiramos la masa con ayuda de un rodillo. Cortamos con el molde elegido. En mi caso, opté por árboles, estrellas y campanas de navidad.



Colocamos las galletas en una bandeja de horno sobre una lámina de silicona o papel de hornear. 






Horneamos a 180 grados durante 15 minutos.



Dejamos enfriar sobre una rejilla y, si queremos, las espolvoreamos con azúcar glass antes de servir.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Bizcocho rápido de manzana al microondas con Lekué

Hoy os traigo una receta cuyo objetivo no es ser especialmente bonita, sino sacarnos de un apuro si necesitamos hacer un bizcocho rápidamente utilizando el microondas y un Lekué u otro estuche de vapor. Os dejo la versión con y sin azúcar para que podáis decidir qué preferís. En mi caso, opté por hacer un bizcocho sin azúcar esta vez.

Ingredientes:

Una manzana (o una pera)
Dos huevos
40 gramos de harina
40 ml de aceite
Una cucharadita de levadura en polvo
50 gramos de azúcar o dos dátiles para endulzar



Si habéis decidido hacer el bizcocho sin azúcar, poned dos o tres dátiles en un vaso de agua caliente y dejad que se hidraten unos minutos. Pasado este tiempo, podéis triturar los dátiles con un poco de esta agua y reservadlo o bien echar los dátiles directamente a la masa (como hice yo).


En un bol, colocad todos los ingredientes: huevos, harina, levadura y aceite.




Pelad y cortad la manzana y echadla también en el bol. Si no queréis triturarla, también la podéis cortar en trozos más pequeños y meterla en la masa después de haber batido el resto de ingredientes.




Por último añadid los dátiles y triturad todo bien con ayuda de una batidora.





Verted la masa en un Lekué u otro estuche de vapor. Cerradlo y metedlo en el microondas a máxima potencia durante unos tres o cuatro minutos.


Sacadlo y pinchadlo con un tenedor para comprobar que está bien hecho. Si no es así, metedlo un poco más. Es un bizcocho que no queda con muy buen aspecto, pero que está muy bueno y, sobre todo, nos salva de cualquier apuro. Os animo a probarlo.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Muffins salados de espinacas, tomate y queso feta

Ingredientes (para unos 12 muffins):

100 gramos de espinacas frescas
1 o 2 tomates
50 gramos de queso feta
3 huevos
Sal
Orégano
Cebolla en polvo




Para esta receta necesitamos unos moldes para magdalenas. Precalentamos el horno a 180 grados y vamos colocando sobre los moldes unas pocas espinacas y tomate cortado en daditos.




Añadimos también el queso feta.




En un bol batimos los huevos con una pizca de sal y especias al gusto

 
Rellenamos los moldes con el huevo batido y los metemos al horno durante unos 10 minutos. Ya tendríamos listas nuestras magdalenas saladas: perfectas para una cena o como entrantes en otra comida.