viernes, 19 de octubre de 2018

Bizcocho de melocotón y queso



Ingredientes para el relleno de melocotón


3 melocotones grandes
Un par de cucharadas de miel
Media rama de canela
300 ml de agua



Pelamos y cortamos los melocotones en trozos pequeños. Los ponemos en una cazuela con la miel, el agua y la canela y los cocemos durante unos 20-25 minutos. Reservamos.


Ingredientes para el bizcocho

3 huevos
200 gramos de azúcar
130 gramos de queso crema o queso batido
60 ml de aceite de girasol
200 gramos de harina integral
Un sobre de levadura
50 gramos de almendras laminadas
Azúcar glass para decorar




Batimos enérgicamente los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.





Tamizamos la harina con la levadura y la añadimos a los huevos con movimientos envolventes.




Añadimos el queso y el aceite y mezclamos bien. El resultado será una masa densa.




En un molde de bizcocho, vertemos la mitad de la masa y colocamos una capa de compota de melocotón. Cubrimos la compota con la segunda mitad de la masa.



Decoramos con las almendras laminadas y metemos el bizcocho al horno precalentado a 180 grados durante unos 45 minutos. A mitad de cocción, cubrimos el bizcocho con papel albal para que no se dore demasiado la superficie.




Decoramos con azúcar glass, dejamos enfriar totalmente y retiramos el aro desmoldable. Ya está listo para comer.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Tortitas de desayuno saludables

Cada vez me interesa más la nutrición y crear platos saludables a la par que sabrosos. Es por todo ello, que este blog va a evolucionar a partir de ahora y (aunque seguiré incluyendo postres para disfrutar y celebrar momentos especiales) voy a ir introduciendo recetas dulces o saladas recomendables para cada día. Aquí os presento una idea dulce (pero bastante saludable y nutritiva) de desayuno)

Ingredientes
50 gramos de copos de avena
1 huevo
100 ml de claras de huevo
1 plátano
1 cucharadita de levadura en polvo
1 chorro de leche
Cacao puro en polvo sin azúcar






Ponemos la avena, el plátano, el huevo, las claras, un chorro de leche y la cucharadita de levadura en polvo en un recipiente para batidora y lo batimos bien. Reservamos.







Ponemos una sartén antiadherente al fuego con un chorrito de aceite de oliva y extendemos el aceite por toda la superficie con ayuda de papel de cocina. Cuando esté bien caliente, la ponemos a fuego medio.



Vertemos la masa de las tortitas poco a poco hasta obtener el tamaño deseado. Dejamos que la masa se haga por un lado hasta que aparezcan burbujas en la superficie.




Cuando estén cocinadas por uno de los lados, le damos la vuelta y la cocinamos por el otro lado. Con paciencia, vamos haciendo lo mismo hasta acabar la masa.





Una vez listas, dejamos las tortitas en un plato. Podemos colocarlas una sobre otra, formando una torre.



Para acompañar las tortitas, podemos hacer una crema de cacao saludable. Para ello, ponemos unas cucharadas de cacao en polvo puro sin azúcar en un bol y le añadimos leche caliente poco a poco. Vamos dándole vueltas hasta obtener la textura deseada. 






Añadimos una cucharadita de crema de cacao entre cada capa de tortitas.




Vamos formando nuestra torre poco a poco. Podemos añadir frutas como arándanos o coco rallado para decorar.



En este caso, aparte de la crema de cacao y los arándanos, añadí una cucharadita de miel para endulzar ligeramente.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Tarta de té verde y cuajada de chocolate blanco

Ingredientes para la base de galletas
150 gr de galletas María
70 gr de mantequilla
Una cucharada de cacao en polvo

Para la cuajada de chocolate blanco
150 gr de chocolate blanco
250 ml de nata para montar
250 ml de leche
1 sobre de cuajada
Unas gotas de aroma de vainilla (opcional)





Trituramos las galletas hasta obtener un polvo. Fundimos la mantequilla y la mezclamos con el polvo de galletas y una cucharada de cacao en polvo.



Ponemos papel vegetal en el fondo de un molde redondo de aro desmontable.



Vertemos en el molde las galletas trituradas y las presionamos bien para formar la base de nuestra tarta. Reservamos.



Ponemos un cazo al fuego con la leche y la nata y añadimos el chocolate blanco. Removemos para que se disuelva bien sin que llegue a hervir. Si queremos, podemos añadir unas gotas de esencia de vainilla.



Cuando rompa a hervir la leche y la nata, retiramos el cazo del fuego y añadimos el sobre de cuajada. Removemos bien para que se disuelva y lo ponemos cinco minutos más a fuego suave. Vertemos la cuajada sobre la base de galletas y la metemos en el frigo hasta que se enfríe del todo.

Ingredientes para la capa de té matcha
20 gr de té matcha en polvo
7 hojas de gelatina
200 ml de leche
160 ml de nata para montar
Dos huevos
180 gr de azúcar





Ponemos las hojas de gelatina a remojo en un plato con agua fría para que se hidraten.



Separamos las claras de las yemas de los huevos.



Ponemos en un bol el té matcha tamizado. Se añade lentamente la nata mientras batimos con unas varillas. Añadimos también la leche.






Montamos las claras a punto de nieve.



Calentamos al fuego en un cazo la mezcla que hemos preparado con el té a la que añadimos las yemas sin dejar de remover hasta que espese ligeramente.




Escurrimos la gelatina y la añadimos también. Retiramos del fuego y esperamos a que se temple un poco.



Añadimos la mezcla de té verde a las claras montadas con movimientos envolventes.



Sacamos del frigo la tarta con la capa de cuajada de chocolate blanco y vertemos por encima la mezcla de té verde.











Metemos la tarta en el frigorífico durante dos horas y después en el congelador durante una hora antes de servirla.



Fuente: María Lunarillos

martes, 14 de agosto de 2018

Trenza de nueces, arándanos rojos y canela

Ingredientes para la masa
250 gramos de harina de fuerza
140 gramos de harina integral
50 gramos de azúcar
Una pizca de sal
3 huevos
60 ml de leche
Un cubo de levadura fresca
100 gramos de mantequilla



    Colocamos los ingredientes secos (las dos harinas, el azúcar y la pizca de sal) en un bol.

    Calentamos la leche en el microondas y disolvemos en ella el cubo de levadura fresca. Cascamos y batimos los huevos, uno a uno, en un plato y los incorporamos a la leche, removiendo bien para que se integren los ingredientes.



    Mezclamos los ingredientes secos con los líquidos y los integramos bien con una cuchara o tenedor. Comenzamos a amasar poco a poco con una mano e incorporamos más harina si es necesario. La masa estará lista cuando al trabajarla no se quede pegada en las manos.


    Una vez esté lista nuestra masa, incorporamos la mantequilla cortada en pequeños cubos y ligeramente derretida. La volvemos a trabajar bien con las manos. Una vez lista, hacemos una bola y la dejamos en un bol cubierta con un paño hasta que haya doblado su tamaño (aproximadamente, unas dos horas)


    Ingredientes para el relleno
    180 gramos de nueces sin cáscara
    50 gramos de azúcar moreno
    Piel de medio limón rallada
    70 gramos de arándanos rojos (o pasas)
    Un chorrito de coñac u otro licor
    Canela en polvo al gusto
    Una cucharadita de jenjibre en polvo



    Cascamos las nueces y las picamos en trozos pequeños con ayuda de un mortero o, en su defecto, con un cuchillo.



    Una vez que la masa de la trenza haya doblado su tamaño, la sacamos del bol y le quitamos el aire golpeándola sobre la mesa de trabajo.


    En un plato mezclamos las nueces picadas con el azúcar moreno, los arándanos rojos, la ralladura de limón, la canela, el jenjibre y el chorrito de licor.


    Estiramos la masa de la trenza con ayuda de un rodillo. Intentamos dejarla bastante fina porque después tendremos que enrollarla.




    Extendemos el relleno sobre toda la superficie de la masa.



    Enrollamos la masa sobre sí misma empezando por un extremo hasta obtener un cilindro.


    Hacemos tres cortes longitudinales con ayuda de un cuchillo y trenzamos la masa.



    Le damos forma de rosca y la colocamos sobre una bandeja del horno. De nuevo, cubrimos la trenza con un paño y dejamos que la masa vuelva a crecer durante una hora.


    Cuando haya doblado su tamaño, la metemos en el horno precalentado a 180 grados durante una media hora aproximadamente, hasta que esté bien dorada. Si quieremos, podemos pincelarla con medio huevo y un chorrito de leche antes de meterla en el horno, aunque yo no lo hice en esta ocasión y quedó muy bonita igualmente.
    Fuente: una pincelada en la cocina